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Investigación, Cultura, Medio Ambiente

El Efecto de la Naturaleza en Nosotros

Javier Garza
Javier GarzaEquipo Página

Introducción

Esa claridad que sientes al bajar del cerro no es casualidad. Un libro me hizo entender por qué, y por qué cuidar La Huasteca y Chipinque nos cuida a nosotros.

Un libro que me cambió el chip

Hace unos días un amigo me recomendó un libro que se llama The Nature Fix, de Florence Williams. Mientras lo leía me cayó el veinte de que muchas de las cosas que sentimos en la montaña —esa claridad, esa calma— no son casualidad. Tienen explicación, y hay investigación detrás.

¿Cuántas veces hemos salido a caminar al cerro nada más buscando aire, o para desconectarnos un rato? Resulta que eso que buscamos sin saber nombrarlo está bastante bien documentado.

No necesitas una semana de campamento

Lo mejor de todo es que no hace falta irse siete días al monte. Con salir un rato, ver un árbol o escuchar el viento, ya empieza a hacer efecto.

El libro explica la Teoría de la Restauración de la Atención: los espacios naturales le dan al cerebro un descanso de la sobrecarga mental de la ciudad. Por eso volvemos más lúcidos, con más energía y de mejor humor. Todo eso pasa entre árboles, cerros y ríos, sin que hagamos nada más que estar ahí.

No necesitas una semana de campamento

El cuerpo también lo agradece

No es sólo la cabeza. Estar al aire libre ayuda a regular la presión arterial, fortalece el sistema inmune y nos empuja a movernos. Para quienes hacemos senderismo, todo eso viene incluido en cada ruta, aunque casi nunca lo pensemos así.

Y no sólo es personal

Estar en la naturaleza también nos conecta con los demás. Compartir una caminata, o un descanso a la sombra de un árbol, fortalece los vínculos de una forma que cuesta replicar en la ciudad.

Con los niños pasa igual: está comprobado que el juego y la exploración al aire libre les dan un mejor desarrollo emocional y mental.

Lo que está en juego aquí

En nuestra ciudad, lugares como La Huasteca o Chipinque no son sólo destinos para ir a caminar. Están en riesgo por el crecimiento urbano y la contaminación. Y cuando se pierden, también perdemos una parte importante de lo que necesitamos para estar bien.

Hay una frase del libro que se me quedó: antes protegíamos al medio ambiente de nosotros; ahora lo protegemos para nosotros. Y es cierto. Al cuidar nuestras montañas nos estamos cuidando a nosotros mismos.

Así que la próxima vez que salgas al cerro, acuérdate de que no sólo estás haciendo ejercicio.

Dudas

¿Tienes alguna experiencia en la que hayas sentido este efecto? Cuéntanos.

Escríbenos para cualquier duda o sugerencia, y como siempre, ¡nos vemos en el cerro!

E-mail: [email protected]

Referencias

  1. The Nature Fix — Florence Williams